Propiedades medicinales ortiga

propiedades medicinales ortiga
La ortiga mayor (Urtica dioica) y la ortiga menor (Urtica urens) son plantas herbáceas pertenecientes a la familia de las Urticaceae. Crecen en zonas templadas y hoy en día se puede encontrar en prácticamente todo el mundo. Para fines prácticos ester artículo se refiere a cualquiera de las dos especies de ortiga antes mencionadas. Para fines medicinales las propiedades de estas dos especies son equivalentes. Cabe señalar que la especie más común es la ortiga mayor. El nombre científico proviene del latín (Urtica y uro), que signfican quemadura. Esto tiene que ver con parte de los efectos que tienen sus tallos.

La ortiga mayor puede crecer de entre 50 hasta 150 cms de altura. La ortiga menor ronda los 60 cms de altura. El tallo es delgado, rígido y tiene una forma cuadrada. Las hojas son opuestas y miden desde 3 hasta 15 cms. La parte más característica de esta planta es la vellosidad. Esta cubre tanto el limbo de las hojas como el tallo. Esta vellosidad es famosa por su efecto urticante, el cual causa gran irritación en la piel. Las flores son de color verde de tono obscuro y crecen a partir de las axilas de las ramas.

Para fines medicinales se colectan las hojas y flores. Las primeras se pueden colectar en cualquier momento del año, mientras que las flores se deben de recolectar durante la temporada de floración.

Propiedades terapéuticas

La ortiga es una planta que se conoce desde muchos siglos por lo que sus propiedades se conocen tanto por la la medicina tradicional como por la investigación clínica contemporánea. Dentro de los componentes más destacados encontramos: ácidos fenólicos (ácido cafeico, ácido cafeil málico, ácido clorogénico, ácido neoclorogénico, entre otros); flavonoides (kanferol, quercetina, entre otros), y una variedad de minerales como hierro, calcio, potasio y manganeso. Otros compuestos presentes en menor concentración incluyen glucoproteinas, compuesos glucosídicos, entre otros.

La ortiga destaca por las siguientes propiedades: antiinflamatorio, antialérico, antioxidante, inmunosupresor, regulador del colesterol, diurético, y regulador del azúcar en la sangre.

En años recientes la ortiga ha acaparado la atención de la comunidad científica por su uso cono antirreumático. La ortiga posee propiedades antiinflamatorias que son benéficas para padecimientos como la artritis reumatoide y la osteoartritis. Cabe señalar que a la fecha la mayor parte de los estudios han comprobado su eficacia en estudios in vitro, es decir, aún no existen pruebas clínicas que aseguren su eficacia. Existen también estudios clínicos pero su tamaño ha sido limitado y por ende aún se debate su uso medicinal.

De forma general podemos decir que el extracto de ortiga funciona de dos maneras: por un lado reduce la inflamación reduciendo la producción de prostaglandinas, interleucinas y el TNF-alpha. Estas sustancias están asociadas con los procesos inflamatorios normales, los cuales suelen estar afectados en las enfermedades reumáticas.

Por sus propiedades inmunosupresoras ayuda reducir los problemas de las reumas, y también los efectos de las alergias (antihistamínico). Se ha usado especialmente para tratar la rinitis alérgica (fiebre del heno, reacciones alérgicas por las mañanas, alergia al polen, etc …).

Modo de uso

La ortiga se puede usar por vía interna o tópica. Es importante señalar que su uso por vía externa puede causar efectos adversos: irritación, salpullido, y dolor punzante. Por lo general estos efectos suelen desparecer en una o dos horas. Se recomienda tomar las precauciones necesarias antes de usar esta planta. Esto es especialmente cierto si se usan las hojas frescas. Por vía interna existe un pequeño riesgo de efectos adversos en el estómago y posibles reacciones alérgicas.

  • Polvo. Se suele vender en forma de cápsulas o comprimidos. Se toma la dosis señalada por el médico antes de cada comida.
  • Infusión. Se prepara a partir de las hojas. Empleamos 3-5 gramos de hojas secas por cada taza de agua. Ponemos las hojas en agua hirviendo y dejamos reposar por lo menos 5 minutos, después retiramos las hojas. Se puede tomar una taza durante cada comida.
  • Tintura. Para ello empleamos una proporción de 1:5 de hojas de ortiga seca y alcohol de 60º. Se deja macerar por lo menos 10 días. Después de ello se filtra y coloca en frascos con cuentagotas. Se toma entre 2 y 6 mL al día. Se pueden colocar las gotas en un terrón de azúcar. Se toma de 2 a 3 veces al día.
  • Cataplasma. Se machacan las hojas frescas y aplican sobre un paño limpio. Se aplica sobre un área inflamada durante 30 segundos y se retira.

Precaución: la vellosidad de la ortiga puede causar fuerte irritación en la piel, por lo que este uso se debe de hacer sólo bajo la aprobación de un médico especialista.