Propiedades medicinales empeine

propiedades medicinales empeine

Antiinflamatorio, Astringente, Hepatorregenerativo

El empeine (Marchantia polymorpha) conocida también con el nombre de musgo hepático o marchantia. Es originaria de Europa y Asia, aunque hoy en día se le puede encontrar en todos los continentes. Al igual que otras especies del género, suele crecer en zonas con mucha humedad y cerca de ríos u otros cuerpos de agua. Su nombre común proviene por la forma en la que crece: pequeñas ramillas se dispersan a lo largo del suelo dando la forma de un empeine.

Usualmente crece al nivel del suelo, en suelos rocosos y zonas húmedas. Su tamaño es pequeño, el tallo principal apenas llega a los 10 centímetros de longitud, y unos 2 centímetros de grosor. Las hojas son lobuladas y largas, tienen una textura gruesa y son particularmente jugosas. Los musgos carecen de flores, y en su lugar se reproducen a través de pequeños órganos que desprenden esporas.

Para fines medicinales se colecta toda la planta.

Propiedades terapéuticas

El empeine es una planta popular en la medicina tradicional. A través de la historia se ha usado con distintos propósitos incluyendo:

  • Astringente, antiinflamatorio y vulnerario. Se usa en emplastes para tratar inflamaciones y otras heridas tópicas.
  • Colerético. La infusión de esta planta tiene propiedades benéficas para el hígado y ayuda a curar la ictericia, reduce los accesos de bilis y reduce la carga del hígado.
  • Hepatorregenerativo. Aunque no se ha confirmado esta propiedad, se cree que ayuda a regenerar la función del hígado. Quizá esto sea un efecto secundario de evacuar la bilis y así reducir el trabajo del mismo.

Se trata de uno de los pocos musgos que se han usado efectivamente con fines medicinales.

Modo de uso

  • Infusión. Se deben de hervir una porción de empeine en agua durante 10 minutos. Se filtra y deja enfriar. Podemos añadir miel para endulzar. Esta infusión es rica en vitaminas y ayuda a aliviar problemas del hígado. Se recomienda tomar 3 tazas al día.
  • Emplasto. Se limpia el musgo con agua tibia. Se muele en un mortero y se coloca en un paño limpio. Este emplasto alivia la inflamación y ardor en la piel. Es un uso poco popular hoy en día.