Propiedades medicinales de la consuelda

Consuelda

 

Astringente. Cicatrizante. Epitelizante

La consuelda, conocida científicamente con el nombre de Symphytum officinale, es una planta vivaz caracterizada por poseer un rizoma con forma similar al de una remolacha y unas raíces de color negro que se van ramificando en el interior de la tierra para obtener de forma mucho más eficiente los nutrientes necesarios para su supervivencia.

De tallo recto y anguloso, la consuelda es fácilmente reconocible por sus hojas, en las que se alternan las de forma ovalada con las lanceoladas y sobre todo por sus preciosas flores de color morado intenso con forma de campana. Aunque se suele dar de forma más abundante en pequeñas concentraciones del valle de Arán, también es posible encontrarla en tierras abandonadas, terrenos pantanosos y las orillas de los ríos.

Lo que nos interesa de ella, son principalmente las raíces, aunque también se pueden usar las hojas, tallos y flores. Las raíces se deben recoger antes de que comiencen a salirle nuevos brotes en la primavera o cuando la planta se haya secado por completo en otoño. Para evitar que pierda todas sus propiedades por culpa de la humedad, es necesario que la introduzcamos en un recipiente totalmente hermético. La raíz se corta en trozos pequeños y se seca al sol. Las hojas, tallos y flores se pueden secar a la sombra.

Propiedades Terapéuticas

La raíz de la consuelda en la que podemos encontrar compuestos tan diversos como fécula, resinas o colina,  posee una gran cantidad de alantoína. Este compuesto, que está presente en la orina de la mayoría de los animales, es un poderoso activo que acelera el proceso de cicatrización de las heridas.
La consuelda mayor es muy efectiva como expectorante, ayuda a eliminar los catarros, alivia el dolor y resequedad. También se ha usado en el tratamiento de úlceras estomacales y del duodeno, por sus propiedades cicatrizantes y emolientes, ayuda a que estas heridas persistentes sanen más rápido. Es capaz de ayudar a nuestro organismo a luchar contra: úlceras cutáneas y gástricas, escoceduras, quemaduras, eczemas, irritaciones cutáneas acompañadas de picor e incluso  cerrar esas incómodas grietas en los pechos que aparecen durante la lactancia.
Aunque también puede utilizarse de forma interna, el uso más seguro de la consuelda es el tópico, ya que un uso demasiado extenso de infusiones de esta planta, puede llegar a causar problemas de hígado.

Modo de uso

  • Infusión. Para cual necesitaremos hervir en un litro de agua, 100 gramos de consuelda y dejarla reposar durante unas dos horas. Recuerda, que no debes abusar de esta preparación, ya que puede causarte daños en el hígado.
  • Raíz fresca. Cuya aplicación se realiza directamente sobre la piel afectada en forma de cataplasma.
  • Polvo. Se tritura la raíz seca en un mortero. Se toma una cucharadita tres veces al día. El polvo se puede untar en una oblea o sobre una mermelada.
  • Tintura. Maceramos las raíces secas en alcohol. Empleamos 30 gramos de raíz por cada 120 mL de alcohol (de 60 grados). Dejamos reposar por 10 días y después filtramos la tintura a contenedores con cuentagotas. Se diluyen 20 gotas en un vaso de agua, se puede tomar de dos a tres veces al día.
  • Infusión de uso externo. Empleamos la infusión mencionada al principio de esta sección. Con esta infusión podemos hacer gargarismos, o también remojar compresas y hacer lavados en la piel.
  • Cataplasma. Machacamos la planta fresca y añadimos a una compresa. Se coloca directamente sobre heridas, llagas, quemaduras y reumas. Alivia el dolor y ayuda a una sanación rápida y efectiva. En caso de no disponer de la planta fresca, se puede usar la infusión de la raíz.

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