Cannabis: Propiedades terapéuticas

La marihuana proviene de las hojas secas, flores, tallos y semillas de la planta Cannabis sativa o Cannabis indica. Se trata de una planta originaria de Asia central y del Sur la cual se ha cultivado por muchos siglos, se dice incluso que podría haber sido una de las primeras plantas en ser cultivadas.

La marihuana es mundialmente conocida por ser una droga. De hecho fue pieza central en los combates contra las drogas en Estados Unidos a principios del siglo XX. Sin embargo, en años recientes se ha reabierto el debate sobre su verdadero impacto en la salud pública como sustancia de uso recreativo, así como su potencial uso como planta medicinal.

Hoy en día la marihuana ha ganado más y más atención. Sus usos medicinales se han diversificado, y ha comenzado a surgir una industria que busca comerciar el cannabis de forma legal para usos medicinales así como recreativos. Uno de los aspectos más interesantes es que la marihuana se encuentra disponible en muchas presentaciones, como consumibles, aceites esenciales, entre otros. Conforme las legislaciones se vuelvan más abiertas a esta nueva oportunidad será incluso posible cultivarla uno mismo. Tal es el caso de países como Holanda, y recientemente Uruguay.

Beneficios medicinales del cannabis

La marihuana contiene más de 100 compuestos químicos llamados canabinoides. Entre ellos existen dos que son los más conocidos y estudiados: el Delta-9-Tetrahydrocannabinol (conocido como THC) y el cannabidiol (conocido como CBD). El THC es el principal componente piscoactivo de la marihuana.

La marihuana se estudio actualmente en el tratamiento de muchas enfermedades y condiciones, principalmente el tratamiento del Alzheimer, diferentes tipos de cánceres, enfermedades autoinmunes como el síndrome de Crohn, las epilesias, múltiple esclerosis, y la esquizofrenia, entre muchas otras condiciones. Sin embargo esto no significa que haya sido probada en ser efectiva en estas enfermedades. Sólo estudios clínicos podrán arrojar resultados más concluyentes en los próximos años.

Otros usos

Así mismo la marihuana se ha recomendado o se estudia para otras afecciones como:

  • Combatir las migrañas.
  • Combatir problemas de estrés y ansiedad.
  • Reducir el dolor crónico. Este es quizás uno de sus usos más comunes, estudiados y efectivos.
  • Combatir el cáncer. El CBD de la marihuana desactiva un gen llamado ID-1 ayudando a prevenir la propagación del cáncer. También se considera que disminuye significativamente el crecimiento de posibles tumores en pulmones, músculos y cerebro.
  • También ayuda a reducir los síntomas de enfermedades crónicas como la enfermedad de Bowel y Crohn.
  • Puede usarse para tratar y prevenir el glaucoma ocular, una enfermedad que aumenta la presión en el globo ocular, dañando el nervio óptico y causando la pérdida de visión.
  • Reducen las probabilidades de tener convulsiones gracias a sus efectos antispasmódicos.
  • Ayuda a detener algunos efectos neurológicos y espasmos musculares producidos por la esclerosis múltiple, ya que protege los nervios.
  • Reduce de manera importante la ansiedad que origina el comportamiento obsesivo y las tendencias compulsivas.
  • La marihuana es efectiva para el tratamiento del dolor crónico, se suelen emplear narcóticos opiáceos como la codeína, la morfina y la metadon, estos son adictivos pero sus efectos son tolerantes.
  • A su vez, ayuda a conectar pensamientos abstractos y mejora la creatividad, afectando el lóbulo frontal del cerebro donde se encuentran la memoria, el lenguaje, el movimiento.
  • Los cannabinoides hacen que el sistema inmunológico se fortalezca y se cargue.
  • Combatir el insomnio y mejorar la calidad del sueño.
  • Existe una densidad elevada de receptores CB1 en los núcleos paraventricular y ventromedial del hipotálamo, la marihuana estimula los receptores mejorando así el apetito.
  • También posee un potente efecto antiemético que reduce las náuseas y vómitos.

Modo de uso

La marihuana se puede consumir de diferentes maneras:

  • Fumar. Es la forma más común para su uso recreativo. También se puede fumar para problemas de ansiedad, falta de apetito, estrés, entre otros. Por lo general fumar se contraindica por sus efectos nocivos en los pulmones. Cabe señalar que la marihuana tiene efectos mucho menos nocivos que el tabaco.
  • Inhalar/Vaproización. Es una técnica nueva similar a fumar en la cual la marihuana se vaporiza, reduciendo así la combustión de la planta. Es a través de la combustión que se generan sustancias que son tóxicas para la boca, garganta y pulmones. Esta es una alternativa más saludable que la de fumar.
  • Comiéndola. Se pueden hacer preparaciones de mantequilla la cual después se puede usar para preparar alimentos como brownies. Existe una nueva corriente culinaria la cual se enfoca en sazonar platillos con marihuana.
  • Lociones, cremas, y sprays. Los cuales se usan para el cuidado de la piel, la reducción de dolor localizado y en el tratamiento de esclerosis múltiple.
  • Tinturas y aceites esenciales. Se consumen unas cuantas gotas de forma directa (bajo la lengua) o diluidas en un vaso de agua.
marihuana medicinal

Investigaciones realizadas sobre la marihuana

La Academia Nacional de Ciencia, Ingeniería y Medicina de EEUU ha realizado una revisión de más de 10.000 investigaciones para conocer realmente cuales son los beneficios médicos de la marihuana.

Cabe destacar que, este trabajo se clasifica en diferentes categorías: evidencias concluyentes, evidencias moderadas y evidencias limitadas o nulas.

En este sentido, los resultados afirman que la marihuana es efectiva para el tratamiento del dolor crónico, la reducción de las náuseas tras a quimioterapias y la reducción de los síntomas de la esclerosis múltiple.

Mientras tanto, la American Association for Research ha confirmado que el cannabis disminuye significativamente el ritmo de crecimiento de tumores en el cuerpo.

Por su parte, el Instituto Nacional del Ojo asegura que estudios realizados a principios de los 70, demostraron que la marihuana baja la presión ocular (PIO) en las personas con presión normal y las personas con glaucoma.

El consumo de marihuana puede prevenir las crisis epilépticas, aseguró un estudio publicado en el Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics.

Los cannabinoides y el tetrahidrocannabinol, ingredientes activos del cannabis, controlan las convulsiones mediante la unión de las células cerebrales responsables de controlar la excitabilidad y regular la relajación.

En este sentido, reportes del Scripps Institute han comprobado que el THC ayuda a bloquear los depósitos en el cerebro humano en donde se origina el Alzheimer.

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